Agregando valor por medio de la automatización

El Laboratorio de Análisis Clínico (LAC), localizado en la hermosa ciudad de Montevideo, Uruguay, se esfuerza por “agregar valor por medio de la automatización”. El laboratorio está comprometido a lograr un desempeño ejemplar y es el primer laboratorio acreditado ISO 15189 en Uruguay.

Recibiendo e procesando más de 700 tubos por día, el LAC reemplazó su manejo manual de de tubos y sus escáneres de código de barras de mano por una estación de trabajo robótica de la emprenda Aim Lab, el PathFinder 900 Plus (PF900). El PF900 se ha convertido en un valioso miembro del equipo, optimizando el procesamiento de tubos antes y después de los análisis. El LAC también ha instalado un PathFinder 350A Archiver (PF350A), como reserva.

Con una carga de trabajo de más de 750.000 pruebas a cada año, el LAC buscaba automatizar el procesamiento tubos de muestra y optimizar sus fases pre y pos-analíticas. Ellos decidieron instalar un PF900 y una estación de trabajo robótica PF350A en su laboratorio. Los PathFinders fueron instalados a mediados de 2016, y los instrumentos estaban en servicio en una semana.

Los operadores clave que 'poseen' el PF900 en el laboratorio clínico de LAC

Los operadores clave que ‘poseen’ el PF900 en el laboratorio clínico de LAC

Dr. Milton Fornella, director del LAC, comentó que “la planificación avanzada con los equipos de Aim Lab y BioErix, el distribuidor local, fue una de las claves de nuestro éxito”.

Dr. Fornella se ha encantado con los nuevos instrumentos PathFinder: “El PF900 ha demostrado ser un instrumento de excelente rendimiento y robustez”, dijo. “Lo que ha sido particularmente agradable es el hecho de que el PF900 no ha apagado una vez en sus primeros 12 meses de funcionamiento.”

Procesamiento típico de los tubos

Los tubos de muestra entrantes (EDTA, citrato, suero) llegan principalmente en dos lotes durante el día, y el PathFinder 900 Plus se adapta fácilmente a estos picos de carga de trabajo. El PathFinder 900 distribuye los tubos entrantes en sus respectivos racks, listos para las pruebas. Después de completadas las pruebas, el PF900 organiza estos tubos para pruebas adicionales o para el almacenamiento. Así, por ejemplo, los tubos de suero son destapados y organizados directamente en uno de los varios racks, que son destinados a diferentes analizadores en el laboratorio de química (dos analizadores ci8200 y uno  i2000). Después de que los tubos de suero han sido procesados en los analizadores, ellos son cargados en el PF900 de nuevo, para la clasificación posterior. Si se requieren pruebas adicionales, ellos son enviados al rack de destino de alta prioridad siguiente o, si no hay más pruebas pendientes, son archivados en racks PathFinder de 128 lugares para almacenamiento a -20°C. Además, la posibilidad de utilizar el PF900 para hacer alícuotas de muestras en tubos secundarios rotulados realmente agrega valor a las operaciones.

Alcanzando los objetivos de eficiencia del laboratorio

Además de optimizar las fases pre/pos-analíticas, el uso del PF900 ha significado menos errores al clasificar los tubos y una reducción en el tiempo de operación pre-analítica. Reduciendo aproximadamente de 1 hora y media en comparación con el procesamiento manual, la estación de trabajo PF900 asegura que los tubos estén listos para ser llevados a las plataformas analíticas principales más rápido. De hecho, el nuevo sistema ha reducido la fase analítica en aproximadamente 90-120 minutos en el turno diurno y 60 minutos en el turno nocturno.

 Felices ingenieros BioErix después de la instalación

 Felices ingenieros BioErix después de la instalación

Otra clave para mejorar la eficiencia es la nueva interfaz entre el Sistema de Informaciones del Laboratorio (LIS) y los PathFinders. Esto ha permitido al laboratorio estandarizar la forma en que los distintos tubos son procesados, lo que a su vez racionaliza el proceso.

Los operadores de PathFinders han adoptado los nuevos instrumentos, siendo los primeros en reconocer los beneficios de la automatización.
“Ellos no sólo clasifican los tubos de una manera mucho más eficiente, pero también la distribución de la carga de trabajo se ha vuelto mucho más simple y más clara. Esto ha posibilitado a todos nuestros operadores de instrumentos optimizaren sus tareas (fase analítica) para que puedan entregar resultados en menos tiempo a los responsables de generar reportes de resultados (fase pos-analítica). En suma, hoy todos somos más felices.”

La reducción de costos no es el único beneficio

Aunque la reducción de costos puede ser difícil de cuantificar, ella “se refleja claramente en el total de recursos humanos (tiempo y costos) que asignamos a las fases pre y pos-analítica”. Además, el laboratorio tiene ahora capacidad para crecer y recibir más tubos en el futuro.

Dr. Fornella dijo que la calidad en el procesamiento, localización y rastreo de los tubos ha mejorado mucho desde la instalación del PF900. Sin embargo, el director de LAC señaló que, aunque la reducción de los costos de y la mejora de la eficiencia sean muy importantes en la operación diaria del laboratorio, el objetivo primordial es ofrecer la mejor atención a sus pacientes.

operators in front of PF900